Yo Soy: El Nombre de Dios
Las dos palabras "YO SOY" son la frase más consecuente que jamás pronunciarás.
YO SOY.
Al despertar, antes de tomar el teléfono, coloca la mano sobre el pecho y di "YO SOY". Tres veces. Sin frase después. Solo el nombre.
Bienvenido, amigo. Hoy comenzamos. El primer paso es el más pequeño y el más importante. Que sea simple.
- Semana 1 Fundamento
- Semana 2 Activación
- Semana 3 Encarnación
Las dos palabras "YO SOY" son la frase más consecuente que jamás pronunciarás. Cuando Moisés preguntó a Dios con qué nombre debía llamarlo, la respuesta no fue un nombre en el sentido ordinario. Fue un estado de ser: "YO SOY EL QUE SOY". Neville señalaba este versículo repetidamente porque revela todo el mecanismo del poder creador dentro de ti. El nombre que Dios usa para sí mismo es el mismo nombre que tú usas mil veces al día, a menudo con descuido.
Todo lo que has experimentado, primero lo reclamaste como tuyo diciendo, a veces en voz alta, a veces en silencio, "yo soy". Yo soy cansado. Yo soy atrasado. Yo soy el tipo de persona que no obtiene lo que quiere. Cada una de estas declaraciones es un acto creador. El mundo no discute con tus declaraciones. Simplemente te las devuelve, vestidas de circunstancias, como prueba de que tenías razón.
Esto no es metáfora. Neville insistía en el punto literal: el YO SOY es el único poder operante. Lo que persistentemente sigue a "yo soy" se vuelve la semilla de tu próxima experiencia. Si quieres cambiar tu vida, no comienzas cambiando el mundo. Comienzas cambiando la frase que dices en privado cuando nadie escucha.
El día uno es el fundamento porque ninguna enseñanza posterior tiene sentido sin esto en su lugar. Primero debes recordar que el que imagina, el que siente, el que asume, es divino. El pequeño yo que se queja y se preocupa no es quien eres. Es un disfraz que el YO SOY ha estado vistiendo. Hoy te quitas el disfraz, aunque sea brevemente, y permaneces en la conciencia desnuda detrás de él. Desde allí, cada otra práctica en el programa funcionará, porque cada otra práctica es una forma de dirigir conscientemente lo que sigue a "yo soy".
No termines la frase demasiado rápido hoy. Deja que "yo soy" permanezca solo, sin descripción. Nota cómo responde el cuerpo. Algo se endereza. Algo se asienta. Algo recuerda. Ese algo es lo que viniste aquí a recuperar.
Sit upright. Three slow breaths. Soft eyes.
Siéntate en silencio y repite "Yo Soy", sin etiquetas ni pensamientos. Siente su presencia.
Quietos, y conoced que yo soy Dios.
Neville Goddard
Habla cada línea despacio, con una respiración entre cada una. Donde las líneas se separan en un nuevo grupo, pausa más. Deja que las palabras aterricen en el cuerpo, no en la cabeza.
Coloca tu mano sobre tu pecho. Siéntela subir y bajar. Tres respiraciones lentas.
YO SOY.
YO SOY EL QUE SOY.
Este es el nombre que Dios dio a Moisés en la zarza ardiente.
Este es el nombre que he hablado toda mi vida, a menudo con descuido.
Durante demasiado tiempo seguí "yo soy" con lo que me hería.
Yo soy cansado. Yo soy solo. Yo soy atrasado. Yo soy no suficiente.
Cada frase un pequeño reino. Cada reino construido sobre una mentira.
Hoy recupero el nombre.
YO SOY no lo que me hicieron.
YO SOY no las etiquetas que tomé prestadas porque era más fácil llevarlas que quitarlas.
YO SOY la conciencia que vio todo y nunca fue tocada.
YO SOY la respiración que me respira.
YO SOY el que imagina, y el imaginar es la creación misma.
YO SOY es la palabra original.
YO SOY es el único poder.
YO SOY es la semilla de cada mundo que jamás he vivido.
Hoy planto la semilla en buena tierra.
YO SOY entero. YO SOY sostenido. YO SOY hogar.
Y así es.
Antes de dormir, permanece quieto y di "YO SOY" una vez más. Que sea la última frase que ofreces al día.
¿Qué surge cuando te sientas con "Yo Soy"? ¿Qué sentimientos aparecen? ¿Qué identidad he estado vinculando inconscientemente a la frase "yo soy"? ¿Qué nueva identidad elijo hoy?
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Con Amor,
Dra. Athena
¿Y si me pierdo un día?
Lo harás. La mayoría lo hace. El programa no es un castigo y un día perdido no es una falla. Continúa donde lo dejaste, o repite el día que perdiste si te llama. El orden importa menos que el regreso.
¿Y si no sentí nada durante la práctica?
Es normal, especialmente al principio. El sentir es un músculo, y el músculo es nuevo. Acorta la práctica. Suaviza la imagen. Toma prestado un sentir recordado si tienes que hacerlo. El sentir se construye. No siempre llega el día que lo programaste.
¿Y si la duda fue fuerte hoy?
No tienes que discutir con la duda. Solo tienes que realizar un pequeño acto físico como uno que ya ha recibido. Paga algo con calma. Siéntate erguido. Toma una respiración profunda. El cuerpo enseña a la mente. La duda pierde su agarre sin ser jamás derrotada.
¿Y si "YO SOY" se siente solo como palabras?
Lo hará, por un tiempo. La frase ha sido desgastada por el uso descuidado. Quédate con ella de todos modos. Dila despacio. Repítela sin apurar lo siguiente. La vida en ella no se ha ido. Está enterrada bajo el hábito. La repetición la descubre.
Las dos palabras que construyeron tu vida
Cada realidad que has vivido comenzó con una frase silenciosa dentro de ti. Dos palabras que pronunciaste mil veces sin notarlo.
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