Por qué venderás todo por esto

Llega un momento en el trabajo en el que entiendes por qué el mercader de la parábola vendió todo lo que tenía para comprar la perla única. Hoy, quizás, es ese momento.

Por qué venderás todo por esto
Jesús cuenta una parábola a la que Neville volvía con frecuencia. Un mercader, buscando perlas finas, encuentra una de gran valor. Va y vende todo lo que tiene, y la compra.

El mercader no es tonto. Ha sido un comerciante cuidadoso por años. Conoce el valor del dinero, del inventario, de la paciencia. Pero la perla es distinta. Vale más que todas sus otras propiedades juntas. Así que las vende todas sin titubear, y se va con una sola cosa en la mano, y es rico más allá de lo que jamás fue.

Neville dijo que la perla es la conciencia de quién eres. El reconocimiento de que el Yo que ha estado haciendo toda esta imaginación es en sí la fuente desde la que todo aparece. Una vez que has visto esto, aunque sea brevemente, entiendes al mercader. Cambiarías cada cosa deseada por la conciencia inquebrantable que está detrás del desear.

La perla no es una posesión. Es un reconocimiento. Y una vez que la reconoces, ningún otro tesoro vale siquiera el regateo.

Esta no es una enseñanza para captar. Es una que te visita. Puede venir durante una meditación. Puede venir caminando por un parque. Puede venir en el fregadero de la cocina. Pero cuando viene, todo el programa cambia de forma. Las cosas por las que has estado trabajando se vuelven el desbordamiento natural de quién te has reconocido ser.

Hoy, siéntate brevemente con esta pregunta, y no respondas demasiado rápido: ¿cuál es lo único en esta vida que, si verdaderamente lo poseyera, nunca tendría que querer nada más?

La respuesta no es una cosa. La respuesta es lo que está preguntando. Con Amor,

Dra. Athena ❤️