Shankara Parvathi Stotram
Un himno a Shiva y Parvati, la pareja divina en el centro del universo.
Cantos sagrados de las tradiciones contemplativas del mundo. El mantra védico y la invocación tibetana, el canto procesional gregoriano y el himno sij, los noventa y nueve nombres de Allah y la sílaba del aliento. Cada canto es un vehículo: una cuerda lanzada a través de una distancia interior, un pequeño mecanismo de atención. Repetir es entrar. Escuchar es ser llevado.
Un himno a Shiva y Parvati, la pareja divina en el centro del universo.
El himno a Ganesh que disipa todo peligro y obstáculo. Verso sánscrito para el camino interior.
Al inhalar "So"; al exhalar "Hum". "Yo soy eso." El mantra más simple; la respiración como práctica.
Invocación matutina a Saraswati, diosa de la sabiduría y de la palabra sagrada.
Canto devocional tamil a Murugan, hijo de Shiva. "Desde el mismo día en que te vi".
"Llévame de lo irreal a lo real, de la oscuridad a la luz, de la muerte a la inmortalidad." El mantra del Brihadaranyaka Upanishad en la versión de Ravi Shankar.
Himno a Annapurna, la Madre que alimenta. Diosa del sustento y la nutrición.
El Gran Mantra que Vence a la Muerte. Tributo a Shiva el de los Tres Ojos, otorgado al rishi Markandeya.
Los noventa y nueve atributos de lo Divino en la tradición islámica. Cada nombre, una contemplación.
El mantra de cinco sílabas de Shiva: Na-Ma-Shi-Va-Ya. El más simple de los grandes mantras.
"Hosanna al Hijo de David." El canto procesional del Domingo de Ramos en el rito latino, en canto llano.
Canto sanador para el chakra del plexo solar. Fuego, voluntad y digestión de la experiencia.
Canto sagrado sij de escucha universal. "Todo oír, toda reflexión".
El mantra de seis sílabas de la compasión: "la joya en el loto". Tradición budista tibetana; un mala completo.
Una segunda lectura del Gran Mantra que Vence a la Muerte.
"Yo soy Shiva. Conciencia, dicha, mi forma verdadera." Del Nirvana Shatakam de Adi Shankaracharya.
Himno a Durga, matadora del demonio búfalo. Verso sánscrito sobre la diosa de la destrucción-como-liberación.
Para meditación sostenida, trabajo de sanación o las ciento ocho repeticiones completas.
El Rudra Path cantado por veintiún brahmanes. Himno védico a Shiva-Rudra; recitación sánscrita en capas, más de media hora.
El mantra budista tibetano de la sanación, invocado sin interrupción durante una hora. Bhaisajyaguru, el Maestro de los Remedios, con su luz de lapislázuli.
Una hora de OM ininterrumpido. El sonido primordial; la sílaba de la que vienen todas las sílabas.
Una hora del mantra OM en su forma meditativa más concentrada.
El que remueve los obstáculos, invocado ciento ocho veces. El mala completo del Señor de cabeza de elefante.