La única habilidad que mejora a todas las demás

De todas las prácticas en este programa, una gobierna silenciosamente al resto. No es la visualización. No es la asunción. Es algo más simple, y más difícil.

La única habilidad que mejora a todas las demás
Muchas cosas en este programa son habilidades que puedes desarrollar con la práctica. La imaginación se afila. El sentir se vuelve más accesible. El habla interior se vuelve atrapable. La revisión se vuelve hábito.

Pero debajo de todas estas hay una capacidad que, cuando se desarrolla, mejora a todas las demás. Neville no la llamó la llave maestra pero bien podría haberlo hecho. Es simplemente esto: la conciencia. La capacidad de notar lo que estás haciendo mientras lo estás haciendo.

Sin conciencia, el habla interior dirige el espectáculo y nunca sabes que lo está dirigiendo. Sin conciencia, el sentir de carencia se repite mil veces al día y no puedes intervenir. Sin conciencia, el deseo se desliza de la imaginación al canal de la preocupación y no puedes atrapar el momento del deslizamiento.

La conciencia no es lo que ves. Es lo que está viendo. Ponte detrás de tus ojos, y todo el programa encaja en su lugar.

Con conciencia, todo esto se vuelve trabajable. Atrapas el habla interior en el acto. Sientes la carencia surgir y suavemente la rediriges. Notas que el deseo ha pasado de cumplido a anhelo, y vuelves al rumbo.

La conciencia no es una postura que puedas sostener todo el día. Nadie puede. Pero puedes hacer crecer el músculo. Cada vez que recuerdas notar, el músculo se fortalece. Cada vez que notas que olvidaste, ya has recordado.

Hoy, pon tres pequeños recordatorios en tu teléfono. Cuando cada uno suene, detente. Por un respiro. Nota. ¿Qué estabas pensando? ¿Qué estabas sintiendo? ¿Dónde estaba tu atención?

Esa es toda la práctica. El ver es lo que cambia lo visto. Con Amor,

Dra. Athena ❤️