El taller que llevas dentro
Hay un taller detrás de tus ojos donde todo en tu vida fue primero construido. Hoy lo visitarás, y serás cuidadoso con lo que construyas allí.
La mayoría tratamos a la imaginación como un juguete. Un lugar para soñar despiertos cuando el trabajo aburre. No nos damos cuenta de que estamos operando maquinaria pesada. Neville lo dijo con claridad: la imaginación crea la realidad. No después. No metafóricamente. Ahora, y literalmente.
La razón por la que esto cuesta aceptar es que la causa y el efecto se ven tan distintos. La causa es una imagen silenciosa en tu mente privada. El efecto es una llamada, un trabajo, un saludo de un extraño que cambia tu semana. La brecha entre ambos está llena de lo que parece coincidencia, hasta que aprendes a ver.
La imaginación no es un lugar donde viven bellas imágenes. Es el taller donde la realidad se forja. Lo que haces ahí en privado se vuelve el mundo que vives en público.
Hoy, trata al taller como el lugar sagrado que es. Nota qué has estado construyendo allí. Nota con cuánta frecuencia has imaginado cosas que en realidad no quieres vivir. La mente, sin atender, sigue ensayando los peores escenarios como si ensayarlos pudiera evitarlos. No lo hace. Los construye.
Reemplaza el ensayo. Imagina, con mucha precisión, una pequeña escena que signifique que tu deseo se cumplió. Pasa un minuto dentro de ella. No fuerces. Permite que se sienta verdadera.
Luego entra en tu día sabiendo que el taller está abierto, y tú eres el artesano. Con Amor,
Dra. Athena ❤️