El secreto nunca estuvo en la imagen
Pasamos años tratando de visualizar más fuerte, ver más claro, imaginar con más detalle. Y luego pasamos por alto lo único que hace el verdadero trabajo.
Entonces un día leen el libro cuyo título revela todo el juego: El sentir es el secreto. Y algo silencioso encaja en su lugar.
La imagen es solo una puerta. Es la entrada. Pero el trabajo creativo real ocurre a través de lo que la imagen te hace sentir. Una escena de ser sostenido por alguien que amas es solo tan creativa como el calor en tu pecho cuando la imaginas. Una escena de pagar el supermercado sin titubear es solo tan creativa como el alivio silencioso que se asienta en tus hombros.
La imagen es una puerta. El sentir es la habitación. La mayoría nos quedamos parados en la puerta describiendo la habitación sin entrar nunca.
Sin el sentir, la imagen es solo ruido mental. Con el sentir, incluso una imagen breve es suficiente. Por eso las sesiones cortas y profundamente sentidas superan a las largas y forzadas, siempre.
Hoy, cuando hagas la práctica, no persigas la claridad de la imagen. Persigue la claridad del sentir. Encuentra una sola cosa que el deseo cumplido te haría sentir, y permítete sentirla ahora. No esperes a que el mundo te dé permiso. El permiso es lo que viniste aquí a darte a ti mismo.
El sentir es el puente. Crúzalo. Con Amor,
Dra. Athena ❤️